Tejas decoradas

DSC08667DSC08668 Pintadas a mano

Salón de un Loft

IMG_8272IMG_8271_redimensionarIMG_8280En el salón de este loft se colocó un suelo claro, al igual que al techo, para darle más amplitud y altura a esta zona. El color de la pared, el papel pintado y los colores del hueco de estantería se combinan a la perfección para darle alegría sin quitar la sensación de amplitud al espacio.

La escalera para subir al dormitorio se hizo de metal con peldaños de madera de iroko a juego con el color de las ventanas. Empotrada en la pared se aprovecha el espacio que queda debajo de ella.

Elegante, practico y sencillo baño

IMG_8286 IMG_8287IMG_8294Aprovechando todo el ancho el baño puse un bonito lavabo doble de cristal de color, dandole así vida a los azulejos en tono gris. Sencillo, practico y alegre. Tambien coloque un espejo ovalado aprovechando igualmente el ancho de la pared, y unas bonitas lamparas encima complementando la luz que proyectan los focos halogenos del techo.

Tanto el suelo como dos de las tres paredes de la ducha se hicieron piedras de chinos blanco natural. Se instalé una mampara fija de cristal transtapente para no achicar el baño y un pequeño tabique de obra para separar el sanitario de la puerta de entrada.

Cocina moderna y actual

Detalle de la cocina: Coloqué papel pintado vinílico y totalmente lavable en vez de azulejos. Quedó más actual e igualmente practico, con la ventaja de que el día que quiera darle un cambio solo tengo que cambiar el papel pintado y parecerá un cocina nueva.

Entrada a la casa

Coloqué un tabique de pladur para que el salón no fuera visible desde la entrada, el cual decoré con unos espejos (no se ven en la fotografía porque están por el otro lado). Y en el suelo de esta, puse moqueta de pelo cortado y largo, con un color similar al parquet para que la arenilla o el polvillo del exterior no dañada el suelo de madera natural del resto de la casa.

Un sencillo y sensual dormitorio

Detalle más destacado: El cabecero. Lo realicé a partir de un tablero de madera de las dimensiones y la forma deseada. Lo forre de goma-espuma de 1 cm de grosor y a continuación lo tapicé con un tejido sencillo y acorde con la decoracón, sin que este le quitara protagonismo a el papel pintado de la pared. Resultado, un bonito y económico cabecero que siempre podré volver a tapizar con otro tejido si cambio la decoración.